viernes, 14 de noviembre de 2014

It´s me



Ella no tenía ojos claros, su tez era blanca con un toque de sol, su cuerpo no tenía curvas, su espalda era ancha como si practicara natación aunque a veces lo hacía. Su ropa no era cara, pero le bastaba con que cumpliera su función –cubrirla-.


Cada vez que caminaba por la calle se la veía segura y feliz, sin problemas y llena de vida. Pero nadie se preguntaba ni se imaginaba todo lo que llevaba dentro, todo con lo que tenía que cargar día a día y sobre todo fingiendo felicidad. Ella peleaba con sus demonios día y noche, aun cuando estuviera frío o quemando el sol; estaba cansada, harta, deprimida, triste por dentro, hecha trizas. Pero nadie debía enterarse que necesitaba y pedía a gritos ese “algo” que la sostuviera cuando estuviera cayendo al vacío o volando demasiado alto, y cuando la vida parecía comenzar a apreciarla, ese algo que esperaba se tornaba en una algo que la destruía.


No contaba con que se apareciera en su camino esa mañana de verano, aquel muchacho de hermosa sonrisa, cuerpo voluminoso y ojos que transportaban al cielo. No lo esperaba a él.


Ella tenía una clara idea sobre el amor y no era exactamente la del príncipe azul, con un bello castillo.

Él y ella no son exactamente iguales. Él es soñador, idealista, le gusta estudiar y posee una gran voluntad para seguir los proyectos que se fija como meta, tiene alma bohemia y gran imaginación, es fuerte pero bravo como un león.


En cambio, ella es sensible e intuitiva, valiente y arriesgada, ama la vida en la naturaleza y tiene gran imaginación. Ella es una guerrera.


Sus destinos ya estaban escritos a encontrarse, ese algo había llegado a su vida después de tanto dolor, ella había descubierto una pequeña parte de la felicidad, un motivo más para sonreír después de que su sonrisa desapareciera tanto tiempo.


Pero ¿podrán ellos tener un “felices por siempre” de manera realista?

Mishell C.